lunes, 28 de junio de 2010

(Mañana del 28 de Junio de 2010): Insulto

Las imágenes del sueño que voy a contar a continuación son bastante difusas, quizás lo que voy a relatar no es muy fiel a lo que soñé ya que ultimamente he sentido bastante afectada mi memoria por razones que desconozco. Este sueño no tuvo linealidad, fueron, a grandes rasgos, dos eventos que sucedieron uno después del otro y luego al revés, al mismo tiempo. No obstante trataré de contar el sueño dentro de los límites de lo comprensible. Me encontraba yo en la sala de la casa de una de mis tías hablando con un compañero de la universidad que hace mucho tiempo que no veo (Andrés), no recuerdo qué discutíamos pero aparentemente yo dije algo que lo ofendió (Hasta aquí lo que supongo fue la "primera parte" del sueño). Andrés comenzó a salir por la puerta de la casa de mi tía y yo lo detuve, cuando giró la cabeza me pude dar cuenta que ya no era Andrés sino Juan Sebastián (otro compañero de la universidad), me dijo: "Usted no tiene mucho calor, ¿cierto?" en un tono sarcástico, y desapareció. Entré de nuevo a la casa y me senté en un mueble frente a un hombre barbado que ahora soy incapaz de relacionar con alguien, éste me dijo más o menos algo como: "Debes medirte más antes de hablar", a lo que yo contesté "No puedo saber qué cosas son emocionalmente significativas para todo el mundo, tengo derecho a equivocarme", el hombre negó con la cabeza, dirigí mi mirada hacia el corredor que de la sala conduce a la habitación de mi tía y ví una columna vertebral levantada sobre el suelo en forma vertical y en cuyo extremo superior había una cabeza que me sonreía, la cabeza dijo algo como: "El ser humano no es más que felicidad envuelta en carne", a lo que escuché otra voz que decía: "En cuestiones de moral, María Gretchen es la más vieja de América". Esta vez mi mamá me despertó.

De éste sueño, en particular, me llama la atención la última frase tal vez porque fue el momento que con más lucidez percibí. Debo recordar que Gretchen es el nombre de un personaje del Fausto de Goethe, mujer que al principio de la obra se muestra recatada y conservadora y que después permite ser cortejada por el protagonista. Aclaro que hace más o menos seis meses que leí el libro y no me causó mayor impresión, quizás no tanta como para que este nombre en particular se colara en uno de mis sueños. La presencia de la palabra María me resulta inquietante ya que su origen puede deberse a muchas situaciones o incluso, por qué no, a proyecciones arquetípicas junguianas. En la última frase pueden apreciarse entonces tres nombres femeninos (María, Gretchen y América) en contraposición con las tres figuras masculinas del principio del sueño (Andrés, Sebastián y el hombre barbado), además de un elemento extraño, integrador entre las partes masculina y femenina del sueño, que es la cabeza en la columna vertebral; es interesante cómo la cabeza se refiere a todos los seres humanos con su frase, representando así ese punto temporal de convergencia en el sueño.

Quise, con el anterior párrafo, tratar de bosquejar una breve pero muy inconclusa interpretación del sueño, ya que, por más que lo intente, no puedo relacionar los hechos particulares o elementos aislados con recuerdos propios o eventos de mi vida despierta.

lunes, 14 de junio de 2010

(Mañana del ¿? de Mayo de 2010): Persiguiendo a Daniela

Por razones que me son difíciles de recordar, este sueño no lo publiqué inmediatamente lo tuve, hecho que hace que me sea imposible relatar los sucesos no oníricos que antecedieron a este episodio. Este sueño comienza en la "entrada" de lo que parece un bosque muy denso, de vegetación muy alta y frondosa, similar a la que se podría encontrar en el Amazonas. Antes de entrar al bosque, llegó a mi lado un guía que me indicó que más adelante encontraría a la "tribu", así que me adentré caminando en la selva. Momentos después encontré a Daniela quien me dijo que la siguiera, ella caminaba lentamente pero yo no le pude seguir el paso, cada vez se alejaba más a pesar de que yo estaba practicamente corriendo. Fue entonces cuando salimos a un gran valle, sin vegetación, en el fondo del valle pude ver un grupo de chozas (Como a 100 metros, diría yo, si el cálculo espacial onírico no me falla), cerca de las cuales ya estaba Daniela. Cuando llegué corriendo al grupo de chozas, pude darme cuenta que en realidad eran "stands" donde se vendían artesanías de las más variadas índoles, el lugar estaba lleno de gente yendo de un stand al otro, curioseando y cargando bolsas llenas. En cierto momento, Daniela me llamó para que fuera hasta el stand donde estaba, cuando llegué me mostró que había encontrado un didgeridoo con muescas, a modo de flauta, con las cuales se podían producir notas (cosa que en realidad no existe). Yo tomé el didgeridoo y pude calcular que medía aproximadamente dos metros de largo y que las muescas o aperturas tenían más o menos el tamaño de la palma de mi mano. Cuando me disponía a tocarlo, Daniela salió caminando de nuevo y yo la seguí, ignorando dónde había quedado el didgeridoo. Llegamos a la puerta de lo que parecía un zoológico, entramos caminando por un sendero y pudimos ver a lado y lado de éste jaulas que contenían indígenas amazónicos en aparentes buenas condiciones, Daniela se acercó a una de las jaulas y me dijo que me acercara también y que no tuviera miedo, fue entonces cuando terminó el sueño.

jueves, 10 de junio de 2010

Parce:

Mucha suerte, ya sabe... me trae algo de pescado.

["The way OUT is the way IN" decía Burroughs...]