lunes, 19 de diciembre de 2011

Consideraciones didácticas sobre la percepción, las alucinaciones y el tálamo

Como bien lo dice el título, las consideraciones o pequeños datos que daré en ésta entrada son altamente didácticos ya que los mecanismos que subyacen a la percepción y a la génesis de las alucinaciones son supremamente complejos, es por eso que trataré de plasmar aquí lo más comprensiblemente posible lo poco que he entendido sobre el tema... Primero deberemos saber algunas cosas básicas sobre el cerebro. El encéfalo (es decir, lo que está alojado dentro del cráneo), a grandes rasgos, esta dividido en tres partes que reflejan el desarrollo normal del ser humano desde que nace. La parte más "primitiva" o "infantil" es el tallo cerebral. Se encarga de la respiración, en parte se encarga del ritmo del corazón y de cantidad de funciones que uno no controla como el sudar, o los movimientos del intestino después de comer una comida. Otra función importante del tallo cerebral, y la cual es de especial interés para éstas consideraciones, es la de estimular el resto del cerebro para que esté "atento" a los datos que llegan nuevos desde el "mundo exterior", es decir, desde lo que percibimos como "realidad" (Más adelante explicaré por qué las comillas) por medio de los sentidos (A excepción del olfato, cuestión sobre la cuál no se mencionará más ya que es un caso particular de sentido). Otra parte del encéfalo es el sistema límbico, encargado, entre muchas otras funciones, de las emociones y la memoria, es la parte que media las sensaciones de estrés, miedo, amor, tristeza o alegría, además de ésto, es la parte que nos permite reconocer emociones en los demás, es por eso que refleja un paso en la evolución del ser humano en la cual, con el fin de vivir en sociedades más unidas, fue necesario desarrollar un mecanismo de identificar las emociones de los demás con el fin de que la sociedad ganara cohesión y fuera menos propensa a los depredadores (Obviamente, ésto sólo es una hipótesis suelta, no pretendo analizar la filogenia del Homo sapiens). Después del sistema límbico, viene la parte más "evolucionada" del cerebro humano que es la corteza cerebral, o neocorteza, ésta es la encargada del pensamiento complejo, la toma de decisiones y los discernimientos morales, se podría decir que es la parte más compleja del encéfalo.
En la intersección entre éstas tres partes del encéfalo se encuentra un órgano bastante interesante, el tálamo, el cual se encarga de reunir la información proveniente de los sentidos con la información proveniente de nuestro mundo interno, lo que pensamos, imaginamos y sentimos, es por eso que también recibe información del sistema límbico (emociones, recuerdos) y de la neocorteza (pensamiento, imaginación, decisiones, atención). ¿Ha notado el amable lector que si nos concentramos en una cosa -un partido de fútbol, una clase o el discurso de alguien- el resto de información del medio deja de ser relevante hasta el punto de que podemos llegar incluso a ignorar cosas adicionales que están en ese medio?, es la neocorteza la que le "dice a nuestra percepción" en qué debe enfocarse dependiendo de nuestros intereses y es el sistema límbico el que le "dice a nuestra percepción" qué valor emocional tiene lo que estamos percibiendo y dependiendo de éste valor, cómo se almacena en la memoria. Enfocándonos en el tálamo, podemos, a grandes rasgos, decir que está compuesto principalmente de tres partes, a los cuales llamaremos "núcleos" (Un núcleo es una agrupación de cuerpos de neuronas dentro del sistema nervioso central): núcleos específicos, núcleos intralaminares y núcleos reticulares. Someramente, la función de los núcleos específicos es la de recibir toda la información que proviene de los sentidos, procesarla y comunicársela a la neocorteza (que es el sitio donde se "hace consciente"); la función de los núcleos intralaminares sería más o menos la de que ésa información que viene de los sentidos sea comunicada a nuestra consciencia de un modo coherente, es decir, "sincronizan" la información que viene de cada uno de los núcleos específicos para que lo que uno perciba no sean partes separadas de la percepción; por último, la función de los núcleos reticulares es regular la cantidad de información que es transmitida a la neocorteza ya que si toda esa información pasara a nuestra consciencia, no podríamos enfocar nuestra atención o enloqueceríamos porque lo estaríamos percibiendo todo al mismo tiempo, lo cuál, por razones que explicaré más adelante, si bien puede llegar a parecer ventajoso, no lo es para nada. Un ejemplo práctico que nos puede ayudar a comprender éstas funciones, es cuando nos vestimos. Cuando sacamos una prenda de vestir del cajón, podemos ver su color y su textura, podemos tocarla y conocer más de cerca su textura, podemos oir cómo roza nuestras orejas -en el caso de una camiseta, por ejemplo- a medida que nos la ponemos, todo ésto lo sentimos unido, parte de una misma experiencia sensorial, sabemos que todas esas sensaciones provienen de ésa prenda de vestir y no nos llegan como datos sueltos e inconexos; los núcleos específicos se encargan de la primera parte de éste proceso (recoger las sensaciones de lo que vemos, oimos o sentimos), los núcleos intralaminares reúnen ésa información y se la envían al cerebro como un todo coherente (lo cuál nos ayuda a comprender que "éso" es una prenda de vestir). Los núcleos reticulares son una parte bastante interesante del tálamo porque, al parecer, si careciéramos de ellos, toda percepción nos resultaría increíblemente abrumadora (los colores nos cegarían, todo lo que toquemos nos dolería o todo sonido nos resultaría simplemente ensordecedor) y no podríamos "convivir" con el medio que nos rodea, los núcleos reticulares limitan el paso de información a la neocorteza. Es aquí cuando el asunto comienza ponerse un tanto más interesante: una vez que la "información sensorial consolidada" llega hasta la corteza cerebral, se distribuye en ondas por toda la misma, abarcando en general la neocorteza y grandes porciones del sistema límbico y éstos, a su vez, envían información a todos los núcleos del tálamo en cuanto les llega esa información. Entonces surge la pregunta: Si el tálamo sirve para recoger la información de los sentidos, consolidarla y enviarla a la corteza, donde se hace "conciente", ¿Para qué sirve que la corteza envíe información al tálamo?... vamos a observar éste fenómeno un tanto didácticamente. Al tálamo llegan dos vías de información, una proveniente de los órganos de los sentidos y otra proveniente de la corteza cerebral, desde los órganos de los sentidos proviene información sensorial y desde la corteza cerebral... ¡También! ¿Cómo se explica ésto?, bueno, el "circuito" de conexión entre el tálamo y la corteza cerebral es un loop o "bucle cerrado" en el que se envía información del tálamo a la corteza y de la corteza al tálamo a una frecuencia de 40 Hertz, es decir, ésa información que se recibe de los sentidos pasa por nuestra conciencia 40 veces cada segundo y, más impresionante aún, cada vez que pasa por el tálamo o por la corteza, se modifica de una u otra manera dependiendo de particularidades neuroanatómicas de cada individuo, es decir, dependiendo de las conexiones específicas entre unas y otras neuronas en todo el cerebro. Esto nos podría llevar a pensar que quizás lo que estamos percibiendo, lo que tomamos como mundo externo, puede que en realidad no esté del todo "ahí afuera" y que lo que de verdad estamos percibiendo hace parte, en su gran mayoría, de nuestro mundo interno. Sin ánimo de caer en consideraciones de índole filosófico a éste respecto (que, aunque me parecen de suma importancia e interés particular, no son el caso de éste texto), continuaré con otros datos.
Se ha comprobado que mientras dormimos y entramos en sueño REM (que es el periodo en el cuál tenemos sueños) la comunicación entre el tálamo y la neocorteza se activa a niveles cercanos a los que se presentan mientras estamos despiertos. Recientemente, viendo "Inception", escuché algo similar a ésto: No sabemos que estamos en un sueño sino hasta después que hemos despertado y nos damos cuenta que no era real. Pero mientras estamos en él consideramos todo absolutamente real a pesar de las graves violaciones de la lógica que nos presentan (con las contadas excepciones de los "sueños lúcidos", de los cuales desconozco bastante y que no discutiré aquí porque nunca he tenido uno ni he encontrado literatura fiable al respecto). A partir de aquí podemos establecer un punto de partida fenomenológico para tener un acercamiento mas o menos aproximado a la comprensión de los fenómenos alucinatorios. La RAE define alucinación como la "Sensación subjetiva que no va precedida de impresión en los sentidos.", una definición, que a mi parecer, no es precisamente iluminadora dada la complejidad del concepto, aún así recurriremos a una definición igualmente poco iluminadora pero, a pesar de ésto, un tanto más práctica y entendible: una alucinación es una impresión sensorial que no tiene origen en los sentidos y que, por lo tanto, no se origina de un estímulo externo observable. La película "Una mente brillante" (o "A Beautiful Mind") refleja claramente cómo John Nash tuvo que lidiar con sus alucinaciones (Un compañero de habitación, un agente de la CIA y una niña de los cuales ninguno existía ni había existido y con los que Nash sostenía conversaciones tal y como lo podríamos hacer con un amigo, un pariente o un funcionario en el banco). Es ahí donde radica el gran choque emocional y existencial que representa para una persona que sufra de alucinaciones el hecho de que se le diga que no son reales, es como si un día cualquiera alguien nos dijera que gran parte de lo que estamos viendo no fuera real a pesar de que lo sentimos así, a pesar de que nos es tan palpable, para la persona que alucina, sus alucinaciones son absolutamente palpables y reales y algunas pueden llegar incluso a ser muy complejas. Hay varios tipos de alucinaciones pero, a la luz de las anteriores consideraciones, sólo se podría explicar a continuación el origen de las alucinaciones visuales, auditivas, táctiles y gustativas ya que son la vista, el oído, el tacto y el gusto los sentidos que se conectan más directamente al tálamo. Ahora es importante saber algo sobre neurotransmisores, que son las sustancias mediante las cuales una neurona se "comunica" con otra, son una especie de carta que le envía una neurona a otra diciéndole qué debe hacer, por lo general los mensajes que transmite un neurotransmisor son "enciéndete" o "apágate" gracias a lo cual podemos hablar de neurotransmisores excitatorios (que "encienden" otras neuronas) y neurotransmisores inhibitorios (que "apagan" otras neuronas). En el proceso de creación de las alucinaciones intervienen principalmente cuatro neurotransmisores: la dopamina (excitatorio), la acetilcolina (generalmente excitatorio), el ácido gamma amino butírico -o GABA, por sus siglas en inglés- (inhibitorio) y el glutamato (excitatorio). Primero hablaremos del papel de la acetilcolina en el origen de las alucinaciones. En personas sin éste tipo de afección, la acetilcolina es un neurotransmisor que usualmente proviene del tallo cerebral y va hacia los núcleos intralaminares del tálamo, los activa y genera una mejor "sincronización" del proceso perceptual. Esta sincronización está ayudada por los núcleos reticulares del tálamo los cuales también reciben esta sustancia desde el tallo y se activan evitando así la sobrecarga sensorial de la cual ya hablé previamente. Cuando éste neurotransmisor es liberado deficientemente hacia éstos núcleos es cuando surgen las alucinaciones ya que la "señal perceptual" se ve debilitada y llega "distorsionada" a la neocorteza además de que pueden llegar a ser increíblemente abrumadora ya que los núcleos reticulares no funcionan adecuadamente, es por ésto que muchas de las personas que tienen alucinaciones comentan que son invasivas o que pueden llegar a "inundar" uno o varios de los sentidos llegando a ser así bastante difíciles de evitar, nublando incluso la información "real" que proviene del mundo externo. La dopamina es un neurotransmisor fuertemente asociado con la esquizofrenia, una enfermedad en la cual, entre otros síntomas, las alucinaciones son muy frecuentes. Éste neurotransmisor durante el proceso normal de percepción, llega en muy poca cantidad a los núcleos reticulares del tálamo donde generan cambios químicos dentro de las neuronas del mismo haciendo que éstas neuronas liberen menos GABA hacia los núcleos específicos y los núcleos intralaminares, ya que el GABA es un neurotransmisor inhibitorio, es decir, que "apaga" o reduce la actividad de las neuronas a las cuales llega, el hecho de que la actividad de los núcleos específicos y los núcleos intralaminares no se vea limitada por éste neurotransmisor hace que se potencie la señal que va desde éstos núcleos hacia la corteza cerebral lo cual garantiza una señal potente y coherente sin muchas distorsiones. En personas con trastornos alucinatorios se ha observado que la neocorteza envía grandes cantidades de dopamina hacia los núcleos reticulares lo cual hace que éstos envíen muchísimo menos GABA hacia los núcleos específicos e intralaminares hecho que finalmente desemboca en una distorsión de lo percibido dado que tanto la potencia de los núcleos intralaminares así como de los específicos se ve aumentada hecho que genera demasiado "ruido blanco" en la señal perceptual  que se envía a la corteza.

He mencionado ya tres de los cuatro neurotransmisores que listé más arriba. El glutamato es un caso especial ya que diversas investigaciones han demostrado que éste llega a todo el tálamo principalmente desde un sector de la neocorteza llamado corteza frontal o corteza prefrontal. Esta zona de la neocorteza se encarga principalmente de controlar aspectos como el juicio (saber cuándo una cosa está mal o bien hecha o tomar decisiones acordes a las situaciones después de un análisis de los factores que influencian dicha situación), la memoria de trabajo (la cual usamos para guardar información temporalmente), la predicción de situaciones futuras complejas (lo cual se relaciona bastante con el juicio), la moralidad, la atención y el control de impulsos entre muchas otras funciones. A pesar de ésto se ha descubierto que durante períodos de estrés emocional ésta zona se activa más fuertemente de lo normal lo que hace que envíe grandes cantidades de glutamato hacia casi todo el cerebro. Esto genera algo llamado "reclutamiento", proceso en el cual la corteza frontal activa otras áreas del cerebro con el fin de potenciar su propia acción. Gracias a éste reclutamiento, la corteza frontal hace que la comunicación de todo el cerebro con el tálamo se potencie lo cuál hace que se reúnan en el proceso perceptual elementos como los recuerdos antiguos y las emociones (dados por el sistema límbico), la atención (dado por la misma corteza frontal), sensaciones que no provienen específicamente de los sentidos (dadas por otras zonas de la neocorteza), entre otros; todos estos elementos consolidan el proceso de percepción en un complejo circuito de comunicación entre todas las zonas del cerebro. Es así como se ha pensado que dentro del proceso de génesis de las alucinaciones, si bien no hay un envío particularmente aumentado de glutamato a otras zonas del cerebro, si se ha determinado que la actividad del glutamato durante el estrés emocional hace que las alucinaciones adquieran forma y en ellas se reúnan elementos de recuerdos antiguos, emociones y características fenomenológicas de las alucinaciones, es decir, se dota de contenido el proceso alucinatorio. A mediados del siglo XX, algunos psiquiatras comenzaron a usar un método quirúrgico de tratar a los pacientes con esquizofrenias graves llamada lobotomía, esta cirugía consistía en introducir una herramienta cortante en el cráneo con el fin de cortar las conexiones entre la corteza frontal y el resto del cerebro, si bien ésta cirugía reducía ostensiblemente la presentación de alucinaciones, generaba graves déficits en las funciones dependientes de dicha zona del cerebro lo cual se traducía en síntomas como impulsividad, inmoralidad, coprolalia (decir muchas groserías), desinhibición social (las personas con esta cirugía se orinaban y defecaban en sitios distintos al baño) y agresividad, así como períodos de fuerte inactividad y "atontamiento" ademas de problemas cognitivos graves, hecho por el cual se dejo de practicar después del descubrimiento de ciertos fármacos que mejoraban los síntomas alucinatorios sin efectos colaterales tan graves como los de la lobotomía.

Un neurotransmisor particularmente importante e interesante dentro del proceso alucinatorio es la serotonina pero ya que sus acciones son demasiado complejas, no será objeto de ésta revisión.

Esto es sólo un pequeño y didáctico vistazo a cómo se originan la percepción y las alucinaciones así como la relación del tálamo con dichos procesos, una estructura cerebral bastante interesante y que nos hace abrir la discusión sobre lo "objetivo" y lo "subjetivo" del mundo que nos rodea, la relación de nuestra mente con ése mundo externo y la pregunta de si lo que percibimos es realmente algo que esté "ahí afuera", o si lo que percibimos en realidad depende tanto de los elementos que nos llegan desde los sentidos. ¿Y si el mundo externo no existe?, ¿Y si sólo existe una parte de lo que vemos? Ahí queda la duda.

[Si el amable lector ha leído el post completo, se lo agradezco bastante y me excuso por la extensión del mismo. Cualquier duda estaré más que encantado de solucionarla]

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Gris

Como dice la canción: "Anoche soñé contigo"... pero no, no soñaba que te besaba ni que te acorralaba, en realidad el sueño comenzó de una manera increíblemente bien definida, recordaba todas las escenas y detalles en el momento que me desperté, pero a medida que pasó el día sólo permanecieron en mi memoria vagos recuerdos de tres escenas inconexas, todas fuertemente permeadas, de una u otra manera, por el color gris. El orden en el que voy a relatar las escenas no tiene ninguna clase de temporalidad, las recuerdo como indistintas, ubicadas en tiempos diferentes o en el mismo tiempo, así que el orden aquí relatado es aleatorio y no guarda relación con el significado conjunto del sueño (o, eso asumo yo). En una cama de hospital yacías tu, sentada, con una ropa gris, y piel del mismo color, un gris hueso, muy pálido, opaco, atemorizante, sentí que estabas al borde de la muerte, pude sentir el miedo y creo que empecé a llorar, inmediatamente te brotaron unas pequeñas gotas de sangre por la nariz, se escurrieron por tu labio superior y fueron a depositarse en una fina línea a lo largo de la boca, después, quizás presintiendo lo que iba a pasar, te alcancé un recipiente donde segundos después vomitaste una sangre negra y espesa, tus manos se salpicaron y la sangre contrastó visible y atrevidamente. Sólo me miraste, agachaste la cabeza hacia el recipiente y, después de otra arcada, vomitaste de nuevo. Ahora estaba en la entrada del hospital, el día estaba opaco, sin sol, amenazando lluvia, un amigo, a quién no podría determinar específicamente, me tomó del codo y me arrastró suavemente como cuando cordialmente invitamos a un impávido doliente a caminar a pesar del dolor de la pérdida. Estábamos recorriendo un sendero el cuál, a lado y lado, tenía dos hileras continuas hasta donde el camino se perdía en el horizonte, de hormigas arrieras, muy grandes y rojas, sosteniendo entre sus tenazas, casi ofreciéndomelas a mi paso, unas bolitas de un color blanquecino. Mi "amigo" y yo ahora caminábamos mas rápido y el me dijo algo como "¿Si ve que todo ésto es lo que usted ha hecho por ella?, ya no se preocupe más", señalándome los ejércitos de hormigas. Yo no entendí (debo recordar al lector que el orden aquí presentado de las escenas, no se corresponde al orden en el que se sucedieron en el sueño, hecho por el cual, cualquier tipo de asociación causal entre una y otra es meramente incidental). Al siguiente momento estaba en una sala de partos, frente a las piernas abiertas de una mujer que gritaba de dolor, yo estaba atendiendo el parto, el bebe estaba saliendo normalmente. Llegó un punto en el que el bebé se "atrancó", por decirlo de alguna manera, al parecer sus hombros no pasaban correctamente por el canal de parto. Hice uso de una de las maniobras que se aplican para éste tipo de casos en la cual se hace que la madre lleve las rodillas lo más cerca posible de su cabeza y así ampliar el canal de parto. Le ayudé a la mujer a hacerlo... no recuerdo si el niño nació o no.

Bueno, ahora no estoy de ánimo para intentos de análisis, quizás después...

sábado, 12 de noviembre de 2011

Somebody, please

Would you...

Would you mind to...

May you...

Is going somebody to...

...me, please?

(I'm awake)

lunes, 20 de junio de 2011

¡¡¡!!!



Escuchando música aleatoriamente en el computador, me encontré con ésta canción de Mudvayne que no oía hace mucho tiempo. Por alguna razón recordé la letra de inmediato y me causó mucho impacto el coro en particular porque se relaciona bastante con lo que comenté en mi entrada anterior, o al menos las imágenes que evoca y su significado ("...does it make you happy now?") son muy similares a lo que comenté.

¿Qué diría Jung?...

martes, 14 de junio de 2011

¿Por qué no lo habré notado antes?


Anoche, viéndome en serias dificultades para dormir debido a que había consumido una cantidad considerable de cafeína unas horas antes de acostarme, decidí tomar una pequeña "ayuda" farmacológica para lograr mi cometido. Esta "ayuda" hizo que, en un principio, mis ideas y pensamientos se conectaran de maneras inusuales y en relaciones totalmente laxas o incoherentemente coherentes. Dentro de la cantidad de cosas absurdas y semi-absurdas que pensé antes de dormirme de repente, generé una correlación fuerte entre dos cosas, correlación que antes no había hecho: una cosa fue el recuerdo de un sueño que publiqué en éste mismo blog y que lleva por título "Insulto" (Favor referirse a dicho texto con el fin de comprender lo que explicaré más adelante), la otra cosa fue el recuerdo de cierta experiencia cuasi-onírica que tuve después de la consunción de cierta sustancia no muy legal -no la especificaré- en Diciembre de 2009. Lo que sí especificaré es un fragmento de lo que percibí durante ésa experiencia con el fin de mostrar la correlación que hice: durante dicha experiencia, mientras estaba en la oscuridad de mi cuarto, acostado en mi cama y abrigado por varias cobijas, pude ver erguida ante mí una rueda de piedra, la rueda de piedra se giró noventa grados hacia un lado lo que hizo que la cara por la que rodara se pusiera frente a mí, en esta superficie pude ver un cráneo tallado, muy al estilo indígena mexicano, inmediatamente comprendí que dicha rueda y su faceta calavérica representaban la muerte. Después de que percibí ésto, decidí hablarle a la muerte y dije: "¡Qué bonita glabela* tienes!" a lo que dicha rueda contestó en un tono calmado pero aleccionador: "Éso no es lo importante, lo realmente importante es ésto...", inmediatamente dejé de percibir la rueda y ví tres gigantescos perros negros que corrían tras de un hombre cuyas características no podría especificar en éste momento, parecían correr en un negro vacío, el hombre escapaba aterrorizado de los feroces y ladrantes perros. En cierto momento los perros alcanzaron al hombre y lo derribaron y, mientras éste último gritaba de dolor, los perros le arrancaron toda la piel del cuerpo dejándolo tirado en el suelo, reducido a una masa amorfa de sangre y carne. Los perros luego volvieron a su punto de partida donde inmediatamente se convirtieron en tres dedos calavéricos que se unieron a la parte inferior de la rueda, justo debajo del cráneo tallado. Después de ésto la rueda dijo: "Éso era lo realmente importante, el resto depende de tí" y desapareció.

Hay dos cosas que pensé al momento de hacer la correlación entre éstos dos extraños eventos. Un primer pensamiento que cruzó mi cabeza fue el carácter aleccionador de ambas experiencias. En el sueño un hombre barbado me dice "Debes medirte más antes de hablar" y en la otra experiencia una entidad me menciona lo "realmente importante". Ambas entidades, de una u otra manera, tratan de aconsejarme, comunicarme un mensaje críptico. Quizás sí haya una parte de mi inconciente que manifiesta su influencia psíquica en mi porción conciente gracias a la imágen del consejero y el consejo. Quizás lo realmente importante en ambas experiencias no sea el consejo como tal (ya que a primera vista no parecen decir mucho), sino el hecho de la comunicación directa del consejero conmigo, situación que, en ambas experiencias, generó un fuerte impacto emocional. Una segunda cosa que se me ocurrió, un poco más rebuscada, fue la conexión entre dos imágenes fuertes de ambas experiencias. La cabeza erguida sobre la columna vertebral en "Insulto" y el cráneo sobre los tres huesudos dedos en la otra situación. Me resulta un tanto desconcertante el hecho de que la cabeza diga que "El ser humano no es más que felicidad envuelta en carne" mientras que el cráneo en la rueda dice que lo "realmente importante" es éso que me acaba de mostrar, en referencia al despellejamiento de aquel hombre. Resulta ligeramente sospechosa la cronología de ambas experiencias donde, en la primera, el hombre es despojado de su piel mientras que en la segunda, una cabeza se muestra erguida sobre una columna vertebral desnuda, despojada de carne. Si bien entre Diciembre de 2009 y Junio de 2010 pude haber tenido muchos sueños con significados más o menos correlacionables con lo sucedido en Diciembre de 2009, el que más perduró en mi memoria, incluso hasta el punto de motivarme fuertemente a publicarlo en el blog, fue el de Junio de 2010.

¿Por qué no lo habré notado antes?... bueno, quizás el contexto en el cual surgieron los recuerdos anoche (la oscuridad, mi cama, cobijas, una sustancia psicoactiva circulando por mi torrente sanguíneo...) favorecieron la conexión de éstos dos recuerdos.

Después de escribir ésto termino con más dudas que cuando comencé a hacerlo así que mejor me voy a dormir. Au revoir.

*http://www.anatomiahumana.ucv.cl/kine1/fotos1/cabezaanterior.jpg

lunes, 28 de febrero de 2011

Sinking (1)

Recientemente he tratado de llevar a cabo una rememoración más o menos fiable de la cantidad de cosas que siento segundos antes de dormirme, ésto dentro del marco de mi interés por los fenómenos mnemónicos que rodean al sueño. Resulta curioso como, a pesar de vivir un sinnúmero de experiencias altamente memorables (como oir voces mentales, tener extrañas alucinaciones táctiles o crear asociaciones de ideas increíblemente separadas entre sí) me he dado cuenta de que soy totalmente incapaz de crear una sucesión de eventos que represente adecuadamente esa línea entre vigilia y sueño (o inconciencia como tal) y que le haga honor a mi experiencia personal de tal transición. Podría decir sí que, al parecer, en mí es un fenómeno que se da muy lentamente lo que me permite apreciar cómo se deprime mi conciencia "paso a paso", contrario a lo que le pasa algunos que dicen "caer como piedras" a la hora de perder la conciencia con fines oníricos, ya que si bien no es un proceso totalmente supeditado a la voluntad, sí hace falta un pequeño empujón de ésta última para lograr perder la conciencia. Después continuaré ésta entrada, el tiempo apremia en éste momento...

miércoles, 16 de febrero de 2011

Sueños y recuerdos (II)


Esta entrada no pretende ser la inmediata continuación de una entrada anterior ya que, a pesar de que pueda tratarse de algo similar, no hace referencia al mismo fenómeno mnemónico. Anoche tuve un sueño compuesto esencialmente de lo que percibí como dos partes, en la primera parte me encontraba en lo que parecía un velorio, había dos o tres mujeres de apariencia bastante solemne y mantillo en la cabeza, vestidas con el debido luto, una de ella llevaba lo que parecía un chal blanco tejido en crochet. Las mujeres estaban sentadas en sillas de madera alrededor de un ataúd que no pude ver, cada una de ellas sostenía en sus manos un fragmento de espejo de bordes irregulares aproximadamente del tamaño de un cuaderno, al pie de la silla de cada una había un pocillo con café. Las mujeres, que ahora me parecían más ancianas que en un primer momento, comenzaron a partir los fragmentos de espejo en pedazos pequeños, una de ellas me contó que era una tradición de la familia, yo expresé mi entendimiento de la situación y de inmediato un hombre a mi lado me entregó un pedazo de espejo el cual también comencé a partir en pedazos pequeños mientras me realizaba profundos cortes en las manos y sangraba profusamente en el proceso. En determinado momento decidí dejar de hacerlo y me levanté de la silla para hallarme en una pequeña habitación cuadrada, sin puertas, de muy poca luz y con dos cuadros colgados en lados opuestos, me pregunté "¿Cómo sería ser contactado por el demonio?" y acto seguido sentí que una mano reptaba ascendentemente por mi espalda, me tomaba fuertemente del cuello, me levantaba dos o tres metros del suelo y comenzaba a darme vueltas y a golpearme contra las paredes lo que generó que los cuadros cayeran. Por alguna razón que sería interesante dilucidar, es increíblemente frecuente encontrar testimonios de personas que relatan haber querido gritar dentro de sus sueños en momentos como éste y no haber logrado emitir ninguna clase de sonido, cosa que fue lo siguiente que me sucedió mientras la mano aún me aprisionaba fuertemente y me movía cuál marionetero a su... marioneta. Llegó un momento en el que logré hacer pasar algo de aire a través de mi garganta, pero ya no estaba soñando, estaba en mi cama, había emitido un pequeño y muy susurrado "ah". La sensación inmediata fue de frustración y miedo, encendí el televisor, miré la hora: 1:00 a.m. en punto, lo apagué y volví a dormir. A pesar de que la segunda parte del sueño (la de la habitación) pueda parecer la más significativa emocionalmente, últimamente he estado más alerta a los fenómenos que tienen que ver con los recuerdos dentro del mundo onírico. Remitiéndonos de nuevo a la primera parte del sueño, hay un momento en el que, como desde la nada, comprendo que las mujeres rompen los espejos con el fin de honrar al muerto y, es justo en ese momento, que recuerdo haber visto dicho comportamiento antes pero, dentro del sueño, soy incapaz de precisar con claridad si ese mismo comportamiento lo había visto en una parte más temprana del sueño y que olvidé casi de inmediato o si lo había visto en otro sueño hacía días. Resultó especialmente importante ese momento en el que me dí cuenta de la explicación al comportamiento porque entiendo el significado de algo que había vivido antes, ¿Qué tan antes?, es lo curioso. El fenómeno me recordó un poco al deja vu (acentos donde deban ir...) ya que alguna vez leí una teoría que mencionaba que el deja vu se debía a un funcionamiento acelerado de un componente de la memoria que hacía que lo que se estuviera visualizando o viviendo se fijara rápidamente como un recuerdo antiguo lo que hacía que la percepción conciente, un poco más lenta, lo tomara como un fenómeno "ya visto". Quizás lo que me sucedió fue una especie de "deja vu onírico", aunque la idea de que un sueño conteste una duda de un sueño anterior ya olvidado no me resultaría del todo descabellada.

He dejado constancia...

domingo, 6 de febrero de 2011

¿Algún significado?

No estaba soñando pero, como en una ensoñación, pude ver nítidamente las palabras "Mabouk dak larouk"

Según el traductor de Google, "dak" es 'techo' en Holandés...

Eso era todo.

miércoles, 19 de enero de 2011

Sueños y recuerdos

Este pequeño texto es sólo para dejar constancia de algo extraño que me sucedió recientemente, suceso que no recuerdo haber visto mencionado en la mas bien poca literatura sobre análisis de sueños que he leído; si alguien conoce alguna referencia que pueda encaminarme hacia un texto que mencione o explique lo que voy a contar a continuación, sería de gran ayuda que me la hiciera saber.
Ayer tuve un sueño, lleno de imágenes y situaciones que desafortunadamente no recuerdo muy bien, hecho que se ha venido repitiendo desde hace mucho tiempo y que explica por qué tengo el blog tan abandonado. Entre lo que recuerdo hay imágenes en las que me veo abrazando a mi abuela (con quien no hablo desde hace aproximadamente un año), también recuerdo haberme visto en una casa de madera por cuyo techo se filtraban grandes goteras abrazando a una mujer que se quejaba por las mismas y también recuerdo haber lanzado una moneda de 200 pesos al aire con el fin de echar a la suerte, entre la mujer y yo, quién reparaba las goteras, yo ganaba y ella tenía que hacer el trabajo. Generalmente los sueños están poblados de imágenes difusas que se relacionan entre sí en contextos que muchas veces son incoherentes y totalmente traídos de los cabellos, hecho que hace que al despertar y recordar las imágenes, los contextos y las emociones evocadas, sepamos que en realidad todo fue un sueño. Hay sueños en los que las imágenes son tan vagas que tratar de verbalizar lo soñado se vuelve una tarea de gran dificultad, lo que nos lleva a escuchar la tan frecuente expresión "Sé que soñé algo, pero no recuerdo que", mientras que en el polo opuesto del espectro se encuentran los sueños que resultan ser tan vívidos que podemos rememorarlos por completo y contarlos con lujo de detalles (o, al menos, eso creemos dentro de las impresiones que nos causa nuestra limitada memoria). Es así como, se me ocurre a mí, podriamos llegar a hablar de un "Espectro del recuerdo" de sueños. Suponiendo que ésto sea válido dentro de la psicometría o el psicoanálisis en general, y suponiendo que entre los dos polos opuestos se ubiquen una serie de estados de recuerdo de sueños, podríamos decir que el recuerdo de los sueños tendería a hacerse menos "absurdizable" a medida que dicho recuerdo se va acercando más al centro del espectro donde no es tan vago como para no recordarlo ni es tan vívido como para darnos cuenta de los hechos absurdos y así notar la naturaleza onírica de la experiencia. Trabajando bajo este supuesto podríamos decir que, llegado el caso de que el recuerdo de un sueño se ubicara exactamente en la mitad del espectro, sería imposible calificar el recuerdo como algo proveniente de una experiencia onírica. ¿Qué tipo de recuerdo pasaría entonces a ser? Es fácil diferenciar el recuerdo de qué hicimos en la mañana del recuerdo que tenemos de qué hizo en la mañana algún personaje en un libro o un programa de televisión, caracterizamos las memorias inconcientemente gracias a procesos que desconocemos. Lo que a mí me sucedió quizás no parezca muy dramático, pero para mí representó un hecho bastante significativo. Esta mañana me levanté sin recordar mucho sobre el sueño cuyas imágenes, que ahora recuerdo, describí más arriba. Mi día transcurrió relativamente normal, en la tarde salí con mi papá a realizar algunas diligencias. Mientras estábamos en el carro y él conducía, me pidió que sacara de su bolsillo unas monedas para pagar no recuerdo qué. La primer moneda que saqué fue una de 200 pesos y me detuve, sabía que había algo que tenía que recordar respecto a esa moneda. Segundos después se me vino a la mente la imágen de que yo, el día anterior, había apostado algo con alguien y que habíamos lanzado la moneda para resolver la apuesta, esta imágen me pareció plausible ya que justo el día anterior había salido con un amigo y habíamos ido a varios sitios, contexto en el que bien se pudiera haber dado una sencilla apuesta con una moneda. Haciendo un esfuerzo mental por saber en qué momento había lanzado yo la moneda, descarté el día anterior y comencé a buscar más atrás mis recuerdos. Fue segundos después que me llegaron las imagenes de haber abrazado a mi abuela y las goteras y la casa de madera y entonces todo fue claro, había sido un sueño. De nuevo repito que, a pesar de que pueda parecer un hecho trivial, es algo en lo que no he dejado de pensar durante el resto del día y podría decir que ahora más que nunca me siento inquietado respecto al funcionamiento de los recuerdos y la memoria en general y, bueno, es así como se me ha venido a la mente, a grandes rasgos, este modelo de memoria de los sueños. Aún se me ocurren cosas e ideas, pero antes tendré que documentarme adecuadamente respecto a ésto.
No siendo más, gracias, amable lector, por tomarse la molestia de leer semejante sarta de sandeces... (¿?)