jueves, 14 de enero de 2010

(Mañana del 13 de Enero de 2010): Oyendo a Nietzsche


He estado leyendo por estos días uno de los libros más famosos de Nietzsche, “Más allá del bien y del mal”, es interesante, aunque un poco denso; aún así, Nietzsche tiene un estilo muy particular de escribir, estilo que también he notado en “La Genealogía de la Moral” y “Así Hablo Zaratustra”. También, justamente ayer, estuve observando algunas de las pinturas de Robert Venosa, un importante pintor surrealista que ha incorporado el uso del diseño por computador a sus magníficas obras. Este sueño comienza cuando me dirijo caminando hacia un muro, de repente algo me detiene, es una barrera de bolardos espaciados, entre los cuales hay unas sillas unidas al suelo. Al otro lado de la barrera puedo ver que hay algo pintado en el muro, es una pintura algo abstracta y surreal, de formas extrañas y bastante indefinibles, muy similar a la pintura llamada “Ayahuasca Dream” del pintor Robert Venosa. Me salto la barrera y llego al pie del muro, la pintura parece fresca, a mi lado hay una mujer que no logro reconocer, me dice: “¿Qué tal si la mejoras?”; tomo una brocha grande de no se donde y doy un brochazo sobre el muro, parte de la pintura se corre quedando de esta manera un parche de pared desprovisto de ella, el muro, para mi sorpresa, es rojo. Comienzo a recriminarme que he arruinado una maravillosa obra de arte, la mujer a mi lado desaparece, y en su lugar aparece una voz, asumo, sin muchos elementos de juicio, que es la voz de Nietzsche, el cual comienza a hablarme en ese particular estilo de retórica propio de él. Me habla precisamente sobre lo que había estado yo leyendo en mi vida no onírica en su libro (“Más allá del bien y del mal”) la noche anterior, no logro entender mucho de lo que dice y despierto. Algo que me impacta de este sueño es la inmediatez con la que las imágenes del día anterior se incorporaron a lo que podríamos llamar “Sistema Onirógeno”, ya que muchas de las teorías psicoanalíticas modernas toman los símbolos expresados en los sueños como manifestaciones de procesos propios del subconsciente que pueden llevar años en arrojar un resultado a la luz de los sueños, es decir, generalmente lo que soñamos, es manifestación de algo más profundo y con muchos más precedentes cronológicos. Es por esto que me sorprende que algo que había yo “adquirido” conscientemente unas horas ante
s pasara tan rápidamente al “Sistema Onirógeno” y se manifestara en la misma noche en un sueño. Este sueño es uno de los que más dudas me ha sembrado sobre lo poco que se, desde el punto de vista psicoanalítico, sobre el complejo mundo de los procesos simbólicos del subconsciente. ¿Se podría aportar información desde otro punto de vista?...

2 comentarios:

Ratushka dijo...

A mí tambien me ha pasado, Uncle. A veces pasa que sueño con lo último que vi o que hablé justo antes de dormirme...es como si empatara la realidad no onírica con la onírica....como que mis últimas vivencias "concientes" son el punto de partida para el sueño-----a ratos se vuelve muy paniqueador jajaja porque es como si no me hubiese dormido..sino que siguiera despierta pero empiezan a pasar cosas, por lo general, malucas....complicado, como todo lo que tiene que ver con los fascinantes mundos oníricos. Es todo lo que tengo para decir (por ahora)

Sebastián dijo...

¡C!, Gracias por comentar... es cierto, algunas veces nos dormimos y la consciencia se va, como cuando apagamos la luz, otras veces es un extraño "fading" en el que se puede experimentar ese estado intermedio entre consciencia y subconsciencia (asumiendo que sólo existan estos dos estados que podríamos llamar "Plataformas mentales de estructuración de símbolos en pensamientos más o menos articulados"), es por esto que la "Ley del Cuádruple" es tan importante en el psicoanálisis... no mentiras... ;)